Esta semana terminé con una sensación rara. Por un lado optimismo, por otro un nudo en la garganta. Y todo pasó por dos reuniones totalmente distintas que me mostraron el abismo que existe hoy entre la IA que de verdad transforma una empresa y la que solo sirve para hacer una imagen bonita.
1.Primera reunión: un comité técnico hablando del problema real
Esta semana fui parte de un comité organizador para una conferencia técnica de más de 500 desarrolladores. Gente muy tech, muy metida en sistemas, arquitectura e implementación. Y algo me dejó tranquilo.
Por primera vez en mucho tiempo, sentí que estaba hablando con personas que entendían que la IA no es prompts bonitos, imágenes, bots ni automatizaciones aisladas. La conversación estaba en otro nivel: arquitectura, calidad de datos, escalabilidad, ingeniería, machine learning, estructura de negocio, decisiones, lógica operativa. Y todos coincidíamos en el mismo problema.
2.El empresario solo tiene un input: "quiero IA"
Y ojo, esto no está mal. El empresario no tiene por qué saber de embeddings, RAG, modelos, orquestación, pipelines o inferencia. No es su trabajo. Su input es simple: "quiero implementar IA porque me dijeron que puede ayudarme". Perfecto.
El problema empieza cuando eso baja a las áreas… y nadie tampoco entiende qué hacer. Es como querer comer algo bueno y pedirle a alguien que no sabe cocinar que lo prepare. Lo más probable es que queme la comida, improvise o te diga cualquier cosa. Y eso está pasando muchísimo hoy.
"Es como querer comer algo bueno y pedirle a alguien que no sabe cocinar que lo prepare."
— José Andonaire
3.La conversación correcta no es "qué herramienta usamos"
La conversación correcta es: qué problema queremos resolver, qué impacto tiene, qué datos necesitamos, qué arquitectura soporta eso, qué riesgos existen y qué capa de negocio hay detrás.
Eso sí es IA empresarial. No el "mira cómo hago imágenes".
4.Segunda reunión: 1200 empresarios y un vacío gigante
Al día siguiente estuve en una conferencia con más de 1200 empresarios: logística, contabilidad, construcción, legal, consultoría, operaciones, retail. Y se habló de IA. Pero el enfoque fue tan superficial que honestamente me dejó preocupado.
¿El foco? Generación de imágenes y videos. Ojo: no estoy diciendo que eso sea malo, tiene muchísimo potencial. Pero si tienes a 1200 empresarios delante y lo único que les enseñas es "miren, pueden hacer mejores posts para Instagram"… para eso no se necesita IA. Para hacer cosas creativas existen miles de herramientas desde antes.
"Para cosas que no mueven el negocio no se necesita IA. ¿En serio eso es lo que vamos a mostrarle al mercado empresarial?"
— José Andonaire
5.¿Dónde quedó la IA que realmente cambia empresas?
¿Dónde quedó el análisis de data, el machine learning, los KPIs predictivos, las alertas, los sistemas de decisión, los modelos de comportamiento, la optimización operativa y la inteligencia sobre procesos? Ahí es donde la IA cobra valor corporativo real. No en hacer una imagen bonita.
La IA real se parece más a construir una casa. Tú ves la sala bonita, el acabado, el diseño, la iluminación. Pero lo que sostiene todo son las tuberías, los cables, las paredes, la estructura y los cimientos. La IA es exactamente igual: la parte bonita es la cereza del pastel, pero lo que realmente importa es la arquitectura, la lógica, los datos, la estructura operativa y la calidad de información. Eso es lo que hace que el sistema funcione.
6.Y acá viene el peligro real
Si eres empresario, lee esto con calma. Hoy hay muchísimo FOMO. Muchísimas empresas quieren implementar IA, pero no saben qué necesitan, no saben cómo medirlo y no saben cómo estructurarlo. Entonces terminan comprando humo, implementando parches, acumulando herramientas y quemando dinero. Y lo peor: ni siquiera tienen un punto de comparación para darse cuenta.
Por un lado me da optimismo, porque me doy cuenta de que todavía hay muchísimo espacio para construir cosas serias. Pero también me da temor, porque hoy es muy fácil venderle humo a una empresa que solo quiere "hacer IA".
"Cuando no entiendes qué hay detrás ni cómo se construye de verdad, lo más probable es que termines perdiendo plata."
— José Andonaire
7.La IA empresarial no empieza en ChatGPT
Empieza en entender cómo funciona realmente un negocio. Todo lo demás —prompts, imágenes, bots, automatizaciones— es solo la parte visible.
La IA no es el fuego. Es todo lo que puedes construir cuando entiendes cómo usarlo. Y honestamente, siento que recién estamos empezando a entender eso en Latinoamérica.